El maquillaje de su cara estaba agrietado y el carmín mostraba fisuras. Walter se quedó mirándola sin dar crédito a sus ojos.
-Algo no funcionó - dijo ella.
-¿Te encuentras bien?- preguntó Walter estúpidamente.
-No; debiste hacerlo mal.
-Oh, Dios - murmuró él.
Ella se sentó en el escalón inferior. No parecía haber reparado en Susanna.
-Yo creía que ibas a ayudarme- dijo, y rompió a llorar.
-No entiendo qué ha pasado - contestó él.
-Todo mal- insistió Marit. Y a Susanna-: ¿Todavía estás aquí?
-Me iba a marchar ahora.
-No lo entiendo- dijo otra vez Walter.
-Tendré que empezar de nuevo - se lamentó Marit.
-Lo siento- se disculpó él-, lo siento mucho.
No se le ocurrió otra cosa que decir. Susanna había ido a buscar su ropa. Se marchó por la puerta principal. Así fue como Walter y Susanna se separaron, tras ser descubiertos por Marit. Se vieron dos o tres veces con posterioridad, a instancias de él, pero no sirvió de nada. Lo que sea que une a las personas había desaparecido. Ella le dijo que no podía evitarlo. Que las cosas eran así.
martes, 22 de diciembre de 2009
viernes, 11 de diciembre de 2009
El genio de la multitud
violencia.
Necedad en el ser humano
corriente
como para abastecer cualquier ejercito o cualquier jornada.
Y los mejores asesinos son aquellos
que predican en su contra.
Y los que mejor odian son aquellos
que predican amor.
Y los que mejor luchan en la guerra
son -al final- aquellos que
predican
paz.
Aquellos que hablan de Dios.
Necesitan a Dios
Aquellos que predican paz
No tienen paz.
Aquellos que predican amor
No tienen amor.
Cuidado con los predicadores
cuidado con los que saben.
Cuidado con
Aquellos que
Están siempre
Leyendo
Libros.
Cuidado con aquellos que detestan
la pobreza o están orgullosos de ella.
Cuidado con aquellos de alabanza rápida
pues necesitan que se les alabe a cambio.
Cuidado con aquellos que censuran con rapidez:
tienen miedo de lo que
no conocen.
Cuidado con aquellos que buscan constantes
multitudes; no son nada
solos.
Cuidado con
El hombre corriente
Con la mujer corriente
Cuidado con su amor.
Su amor es corriente, busca
lo corriente.
Pero es un genio al odiar
es lo suficientemente genial
al odiar como para matarte, como para matar
a cualquiera.
Al no querer la soledad
al no entender la soledad
intentarán destruir
cualquier cosa
que difiera
de lo suyo.
Al no ser capaces
de crear arte
no entenderán
el arte.
Considerarán su fracaso
como creadores
sólo como un fracaso
del mundo.
Al no ser capaces de amar plenamente
creerán que tu amor es
incompleto
y entonces te
odiarán.
Y su odio será perfecto
como un diamante resplandeciente
como una navaja
como una montaña
como un tigre
como cicuta
Su mejor
ARTE.
Charles Bukowsky
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