martes, 6 de diciembre de 2011

No quiero ser emperador

Lo siento, pero no quiero ser emperador. No es lo mío. No quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todo el mundo, si fuera posible: a judíos, gentiles, negros, blancos. Todos nosotros queremos ayudarnos mutuamente. Los seres humanos son así. Queremos vivir para la felicidad y no para la miseria ajena. No queremos odiarnos y despreciarnos mutuamente. En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede proveer a todos.

El camino de la vida puede ser libre y bello; pero hemos perdido el camino. La avaricia ha envenenado las almas de los hombres, ha levantado en el mundo barricadas de odio, nos ha llevado al paso de la oca a la miseria y a la matanza. Hemos aumentado la velocidad. Pero nos hemos encerrado nosotros mismos dentro de ella. La maquinaria, que proporciona abundancia, nos ha dejado en la indigencia. Nuestra ciencia nos ha hecho cínicos; nuestra inteligencia, duros y faltos de sentimientos. Pensamos demasiado y sentimos demasiado poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y cortesía. Sin estas cualidades, la vida será violenta y todo se perderá.

El avión y la radio nos han aproximado más. La verdadera naturaleza de estos adelantos clama por la bondad en el hombre, clama por la fraternidad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones de seres de todo el mundo, a millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que tortura a los hombres y encarcela a las personas inocentes. A aquellos que puedan oírme, les digo: “No desesperéis”.

La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás.

¡Soldados! ¡No os entreguéis a esos bestias, que os desprecian, que os esclavizan, que gobiernan vuestras vidas; decidles lo que hay que hacer, lo que hay que pensar y lo que hay que sentir! Que os obligan ha hacer la instrucción, que os tienen a media ración, que os tratan como a ganado y os utilizan como carne de cañón. ¡No os entreguéis a esos hombres desnaturalizados, a esos hombres-máquina con inteligencia y corazones de máquina! ¡Vosotros no sois máquinas! ¡Sois hombres! ¡Con el amor de la humanidad en vuestros corazones! ¡No odiéis! ¡Sólo aquellos que no son amados odian, los que no son amados y los desnaturalizados!

¡Soldados! ¡No luchéis por la esclavitud! ¡Luchad por la libertad!

En el capítulo diecisiete de san Lucas está escrito que el reino de Dios se halla dentro del hombre, ¡no de un hombre o de un grupo de hombres, sino de todos los hombres! ¡En vosotros! Vosotros, el pueblo tenéis el poder, el poder de crear máquinas. ¡El poder de crear felicidad! Vosotros, el pueblo, tenéis el poder de hacer que esta vida sea libre y bella, de hacer de esta vida una maravillosa aventura. Por tanto, en nombre de la democracia, empleemos ese poder, unámonos todos. Lucharemos por un mundo nuevo, por un mundo digno, que dará a los hombres la posibilidad de trabajar, que dará a la juventud un futuro y a los ancianos seguridad.

Prometiéndoos todo esto, las bestias han subido al poder. ¡Pero mienten! No han cumplido esa promesa. ¡No la cumplirán! Los dictadores se dan libertad a sí mismos, pero esclavizan al pueblo. Ahora, unámonos para liberar el mundo, para terminar con las barreras nacionales, para terminar con la codicia, con el odio y con la intolerancia. Luchemos por un mundo de la razón, un mundo en el que la ciencia y el progreso lleven la felicidad a todos nosotros. ¡Soldados, en nombre de la democracia, unámonos!

Hannah, ¿puedes oírme? ¡Dondequiera que estés, alza los ojos! ¡Mira, Hannah! ¡Las nubes están desapareciendo! ¡El sol se está abriendo paso a través de ellas! ¡Estamos saliendo de la oscuridad y penetrando en la luz! ¡Estamos entrando en un mundo nuevo, un mundo más amable, donde los hombres se elevarán sobre su avaricia, su odio y su brutalidad! ¡Mira, Hannah! ¡Han dado alas al alma del hombre y, por fin, empieza a volar! ¡Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza! ¡Alza los ojos, Hannah! ¡Alza los ojos!

- Charles Spencer Chaplin (1889-1977)
El Gran Dictador

viernes, 24 de diciembre de 2010

Merry Christmas

La navidad es el padre de familia que pide unas monedas en la puerta de Mercadona. La navidad es el obrero que, vencido por las deudas y la hipoteca del banco, termina con su vida dejando mujer e hijos. La navidad es el niño que descubre de repente que los reyes son los padres, pero están en el paro y no llegará la playstation por muy bien que se haya portado y por mucho pan duro y agua que deje a los camellos. La navidad es la administrativa que se deja tocar el culo y aguanta las bromas babosas de su jefe, no está la vida para perder el trabajo.

La navidad es la puta del Este de Europa que llama a su familia para felicitar las pascuas desde el mismo burdel de carretera en el que pasará la Noche Buena. La navidad es la vieja profesora en la residencia de ancianos, vencida por los años y añorando una y otra vez los tiempos en los que tenía la carne firme. Las auxiliares se empeñan en ponerle un gorrito de Papá Noel mientras sacan el turrón barato, sus hijos esquían en Baqueira Beret.

La navidad es el viejo cine convertido ahora en un Starbucks, donde los yuppies engominados hablan con sus sofisticados teléfonos celulares y manda postales de felicitación electrónicas, tan auténticas como los pechos de la camarera.

La navidad es el añejo malabarista al que los años cobran factura y se le caen los bolos en ese circo roñoso y destartalado, ubicado en un pueblo de tercera. Los reflejos apenas responden, malos tiempos para la lírica. Después recoge los bolos del suelo, pega una temeraria voltereta que casi le parte en dos los riñones y levanta las manos en señal de agradecimiento como si formara parte del número. Algunos niños silban.

La navidad es el viejo rockero de verbena en verbena cada cual más sórdida, tocando los mismos temas que odia, éxitos indiscutibles de las radiofórmulas. Tenía que haber firmado aquel contrato discográfico, el rock n roll está lleno de rockeros íntegros... Mientras puntea los acordes de "Chiquilla" sólo piensa en que el colchón de la pensión, ubicada encima del bar del pueblo, no sea ni demasiado duro ni demasiado blando. Por la mañana yo me levanto... y voy corriendo desde mi cama....

La navidad es el feriante que año tras año recorre los caminos azarosos de una España miserable, la sirena de los coches de choque le devuelve a la realidad. Absorto, recuerda aquel verano en Torrevieja y una promesa vertida por labios de mujer que nunca se cumplió. Los sintetizadores de Camela siguen sonando estridentes.

La navidad es esa prostituta de lujo que abandona el lecho sin despedirse, sin ni si quiera dejar una nota, y nos devuelve la sonrisa año tras año, maléfica mueca, guiño perverso.

Feliz Navidad Mr Lawrence


Nega (LCDM)

miércoles, 22 de diciembre de 2010

K'empiezo

que nada tengo que perder,
que no todo es tan complicado,
que nada tengo que temer,
mientras el buen hacer y bondad no me dejen tirado



jueves, 9 de diciembre de 2010

Yo no quiero morir si no estás tú para mirar

yo no quiero morir, si no estas tu para mirar
lo que te quiero decir, es que te quiero ver llorar
por mi cadáver.
two o'clock
estoy comiéndome los restos de mi cuerpo,
me quedo con mi espíritu desierto
y claro q estoy loco maricas! es para cagarse...
¿acaso el cuerdo asistiría a su entierro sin suicidarse?
me quedan dos canutos y este miedo al futuro.
las twelve o'clock, vuelvo a ser yo y eso es muy duro.
Lo importante es el aterrizaje, no la caída

vivir es complicado,
la angustia un combustible caro
y el cielo cada vez mas raro,
lo tengo cada vez mas claro;
los imortales matarian por morir seguro,
los terminales moririan por comprar futuro
vive tus dias como harias si quedaran pocos
a los suicidas en la tierra se nos llama locos
y si es verdad que esto es un sueño no despiertes nunca
cada respuesta se convierte en veinte mil preguntas
si en este infierno los que matan por vivir son tantos
a los suicidas en el cielo que nos llamen santos.
cuando regrese de este viaje de final incierto
¿que mas me da lo que los vivos hagan con mi cuerpo?
¿que mas me da lo que los muertos hagan en su lecho?
mientras me dejen respirar voy a sacar provecho.
cuando la muerte algún septiembre venga a visitarme,
me haré el dormido como siempre y llegaremos tarde.
Si estas cansado de vagar por esta vida puta,
vente conmigo y brindaremos juntos con cicuta.




Bomba de relojería - Jerry Coke

miércoles, 29 de septiembre de 2010

El día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.

Hay que recordar que aunque esté convocada una huelga general en todo el estado español para defender los intereses de la clase trabajadora, existe el derecho a trabajar.

Si eres de los que quieres ejercer el derecho a trabajar, no olvides que también existen otro tipo de derechos que nadie debe arrebatarte:

Derecho a que te alarguen la edad de jubilación hasta los 67 años o incluso a los 70, aunque estés para el arrastre. Fundamental.

Derecho a que te suban los años de cotización para que puedas cobrar menos jubilación. Que no te quiten este derecho.

Derecho a que te bajen el sueldo. Defiéndelo.

También tienes derecho a que te despidan si tu jefe ha previsto pérdidas para el año que viene. Esto es importante.

No olvides tu derecho a que tu jefe se pueda saltar el convenio y ofrecerte unas condiciones de trabajo individuales por debajo de los mínimos estipulados en convenio.

Defiende el derecho a que te puedan despedir en cuatro días, a pesar de que hayas decidido trabajar en un día de huelga.

Te corresponde el derecho a que te despidan por casi la mitad de dinero.

Derecho a pensar que no vamos a conseguir nada con la huelga. Es mejor quedarse quietos y no hacer nada. Aguantaremos con lo que venga y ya está. Es por nuestro bien.

Que nadie te quite la ilusión de heredar la empresa. Estaría bueno.

Tienes derecho a ponerte en lugar del empresario. Cuantos problemas tiene, no como tú, egoísta.

No renuncies al derecho de entregar tu dinero (dinero público) a los bancos, para que se puedan hacer recortes en gastos sociales e infraestructuras. ¿Para qué queremos tantos hospitales o escuelas? Lo primero es la banca, que está sufriendo mucho.

Pero sobre todo, que nadie te quite el derecho a dejar un mundo peor para tus hijos, dilapidando los pocos derechos que nos quedan y que nuestros antepasados conquistaron con sangre, sudor y lágrimas. Que les den por saco, di que sí.

domingo, 4 de julio de 2010

Quedan advertidos

"Os lo digo, infelices, jodidos de la vida, vencidos, desollados, siempre empapados de sudor; os lo advierto: cuando los grandes de este mundo empiezan a amaros es porque van a convertiros en carne de cañón"


Viajando al fin de la noche...

viernes, 4 de junio de 2010

Le bel aujourd'hui!


En cuanto a Carl, no es él mismo estos días. Está desquiciado, tiene los nervios de punta. Dice que está enfermo, y lo creo, pero no lo siento demasiado.
No puedo. En realidad, me hace reír. Y eso lo ofende, por supuesto. Todo lo hiere: mi risa, mi hambre, mi persistencia, mi despreocupación, todo. Un día quiere volarse la tapa de los sesos, porque no puede soportar más este agujero inmundo que es Europa; el día siguiente habla de ir a Arizona, "donde te miran de frente, en los ojos".
Hazlo!", le digo. "Haz una cosa u otra, idiota, pero, ¡no intentes empañar mi visión sana con tu aliento melancólico!"
Pero, ¡no hay remedio! En Europa te acostumbras a no hacer nada. Te pasas el día con el culo pegado a la silla y gimiendo. Te contagias. Te pudres.
Fundamentalmente, Carl es un esnob, un capullo aristocrático que vive en un reino de demencia precoz propio. "¡Detesto París!", gime. "Todos esos estúpidos que se pasan el día jugando a las cartas... ¡ míralos! ¡ Y lo de escribir! ¿De qué sirve poner una palabra tras otra? Puedo ser escritor sin escribir, ¿no? ¿Qué demuestra el hecho de que escriba un libro? Y, en cualquier caso, ¿para qué queremos libros? Ya existen demasiados..."
¡No te jode! Pero, si yo ya he pasado por todo eso: hace muchos años. Ya he superado mi juventud melancólica. Me importa tres cojones el pasado y el futuro. Estoy sano. Irremediablemente sano. Sin penas ni remordimientos. sin pasado ni futuro. Tengo bastante con el presente. Día a día. ¡Hoy! Le bel aujourd'hui!